Navinews número 93 / Especial Amor entre las olas / 26 de enero de 2018.

 

Pocos destinos en todo el mundo podrían asociarse a escapadas románticas como el caso de París, ya sea para Luna de Miel o para solamente un viaje en pareja. París es una ciudad que parece diseñada para el disfrute del viajero. Sus calles, plazas, edificios, jardines y monumentos parecen ideados para que cualquier persona que visite París desee volver. Visitar la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo o la Catedral de Notre Dame, acudir a un espectáculo de cabaret en el mítico Moulin Rouge, o bien pasear por algunos de los barrios más pintorescos de la ciudad como Montmartre o Montparnasse, son algunas de las experiencias que todo el mundo debería tener la ocasión de disfrutar.

 

 

¿Cuál es el lugar ideal en París para visitar en pareja? Aunque Versalles se encuentra localizado hasta los suburbios a las afueras de París, es uno de los lugares que recomendamos altamente recorrer y admirar con tu pareja. Sus interminables jardines, espectaculares fuentes, así como sus impecables palacios detallados a la perfección tanto por dentro como por fuera, convierten al Palacio de Versalles en un gigantesco museo que ocupará al menos la mitad de tu día.

 

 

Posteriormente, uno de los museos más conocidos y, por ende, más visitados del mundo como lo es el museo de Louvre, no puede quedarse fuera de la lista durante un viaje a París en pareja. Además de sus conocidas obras de arte como lo son la Mona Lisa, la Venus de Milo, el Código de Hammurabi, entre otras, también cuenta con interesantísimas exposiciones como las griegas o las egipcias, esto sin considerar los cientos de obras de arte de distintos movimientos que ahí se resguardan. Un museo que, hasta los que no gustan de museos, sabrán apreciar durante una visita.

Si lo suyo es permanecer en total tranquilidad recorriendo a pie los diversos lugares que encuentra durante un viaje, un paseo en el Río Senna les ayudará a observar la ciudad desde un punto de vista distinto al que pueden ser sus calles o el de un mirador, dando un toque especial a su visita. Observa desde el bote que los lleve a dar el recorrido, lugares como la Catedral de Notre Dame, el Louvre, y por supuesto, la mismísima Torre Eiffel.

 

 

Siguiendo el recorrido por Europa del Norte, se tiene la oportunidad de tener un respiro y un ambiente de tranquilidad visitando Dover (históricamente en español Duvres), en el condado de Kent, el cual es el mayor puerto del canal de la Mancha en Inglaterra. Dover es una ciudad inglesa que es tremendamente famosa por los denominados acantilados blancos que atraen a miles de turistas cada año. Para hacerlo aún más atractivo, esta ciudad también alberga el castillo más grande de Inglaterra, construido en el siglo XII. Debido a su cercanía con el puerto francés, este Castillo de Dover también recibe el nombre de la Llave de Inglaterra. La mejor opción para visitar Dover desde Londres es viajando en tren, situación atractiva si se va acompañado o en familia.