Navinews número 96 / Especial Viajando en Familia / 01 de junio de 2018.

 

Egipto, tierra de contrastes compuesta por hermosos paisajes desérticos dotados del esplendor que les otorga el inagotable río Nilo, Egipto atrae millones de visitantes ofreciéndoles un viaje al pasado gracias a sus majestuosos templos y maravillas de la antigüedad conservadas a la perfección. Una visita a El Cairo, conocida como “la madre del mundo”, garantiza una cacofonía urbana tan poderosa como para acallar al más ruidoso de los niños y dejar sin palabras al más reticente de los adolescentes. Empezar por el Museo Egipcio, donde admirar los tesoros de los faraones (a los pequeños les encantará la sala de las momias). Recorrer los zocos y saborear las delicias que ofrecen los vendedores callejeros. Dirigirse a Giza y ascender los pasillos de las pirámides. Sucumbir a uno de los mayores placeres: una excursión por las dunas sobre camellos, esos incómodos y gruñones ‘barcos’ del desierto.

 

 

Egipto ofrece una apasionante mezcla entre aventura, cultura y misterio que invita a todo aquel que lo visita a perderse en sus colosales templos y verse envuelto entre el bullicio de El Cairo. Disfruta de la tranquilidad de un crucero por el Nilo y contempla las majestuosas Pirámides antes de degustar las excelentes especialidades culinarias egipcias o bucear en la inmensidad del Mar Rojo. Como hace más de dos mil años dijo el historiador griego Heródoto "quien no ha visto Egipto no ha visto el mundo".

 

 

Hablando de Lúxor, se encuentra a 700 kilómetros al sur de El Cairo. La ciudad, con casi 500.000 habitantes, vive básicamente del turismo y de la agricultura. La ciudad ha tenido varios nombres; los antiguos egipcios la llamaban Uast, que significaba "cetro". Los griegos la denominaron Tebas por similitud con una ciudad griega de igual nombre. Posteriormente, los árabes la bautizaron como Lúxor o "palacios con mil puertas". En Lúxor se encuentra concentrado el mayor número de monumentos de Egipto, ejemplos claros son: el templo de Lúxor y Karnak, el Valle de los Reyes y de Las Reinas, y los colosos de Memnón. Es una ciudad pequeña que se puede recorrer cómodamente tanto en taxi como en calesa. Aunque desplazarse a todos sitios en calesa es más bonito, si tenemos poco tiempo no podemos descartar el taxi.

 

 

Edfu, parte de nuestro recorrido, es una ciudad egipcia situada en la ribera occidental del río Nilo, el lugar elegido por sus fundadores es un amplio y fértil valle protegido de las crecidas anuales que presentaba el Nilo hasta la construcción de la Alta Presa. La ciudad está situada a unos 90 km al sur Luxor. Su primer nombre fue Uetyeset-Heru, que se puede traducir como: “El lugar donde Horus es alabado”, pero después fue llamada Dyeba o “Ciudad de la retribución” que en copto será Etbó, de donde se originó su nombre actual: Edfu. Lo que atrae a viajeros y turistas por igual a la ciudad de Edfú es el templo de Horus, su atracción principal y el templo mejor conservado de Egipto. Los orígenes del templo datan de la era tolemaica, entre los años 237 y 57 a.C., durante la cual se inició y finalizó su construcción, a pesar de que posteriormente se añadieron nuevas partes. El templo de Horus que vemos hoy en día es la compilación de 180 años de construcción, añadidos e inscripciones.