Navinews número 96 / Especial Viajando en Familia / 01 de junio de 2018.

 

Tokio, Japón, es una ciudad repleta de encantos con los que tendrán una increíble experiencia, aunque la visiten repetidamente. Descubra los atractivos de Tokio el cual está lleno de lugares que deseará ver, delicias que deseará comer y objetos que deseará comprar. Disfruten de las mágicas luces de la ciudad de Tokio con las que los niños quedan hechizados en este paraíso plagado de modernos cachivaches y artículos insólitos. Los más pequeños se fascinarán con la inagotable variedad de accesorios de Hello KittyDragonball. Otros quedarán boquiabiertos con los cosplayers, adolescentes que se visten como sus personajes preferidos de manga. Los amantes de Hello Kitty no deben perderse una visita a su bonita casa en Sanrio Puroland. Para terminar, disfruten de las vistas desde el observatorio de la Torre de Tokio desde donde se puede contemplar el monte Fuji cuando las condiciones meteorológicas lo permite.

 

 

Hakone es un lugar muy turístico, dentro del Parque Nacional Fuji-Hakone-Izu en Japón, que se ha hecho famoso debido a sus aguas termales y a las vistas que tenemos desde aquí del Monte Fuji. Esta región es pura belleza, a tan solo unos kilómetros de Tokio, es el destino ideal para el viajero que no tiene demasiados días para recorrer Japón, pero que aun así desea conocer cómo es la cara campestre e histórica de este país. Si a ello le añadimos un gran número de museos, una naturaleza muy bien conservada y unas vistas impactantes, nada menos que las del monte Fuji, Hakone es todo un destino a tener en cuenta al planificar nuestro viaje.

 

 

Una vez en Hakone, se recomienda pasar al menos una noche en uno de sus hermoso ryokan (hoteles tradicionales japoneses) para disfrutar de todo lo que Hakone tiene que ofrecer relajadamente y sin prisas. Si es posible, es mejor visitarlo durante la semana, pues el fin de semana se llena con cientos de visitantes de diferentes puntos de Japón, deseosos de un poco de silencio y tranquilidad. Hay muchas actividades posibles, todas ellas relacionadas íntimamente con la naturaleza o la historia, así como un gran número de baños termales (onsen). No en vano, Hakone, siendo una zona de volcanes, es también famosa por sus aguas calientes volcánicas.

 

 

Nara, Japón, es una ciudad perfecta para visitar en un día desde Kioto o Osaka. ¿Sabían que Nara fue la primera capital permanente de Japón a partir del año 710? Entonces, la ciudad se llamaba Heijo. Es por eso que hay tantos templos budistas en la ciudad, de hecho, tuvieron tanta influencia que se convirtieron en una amenaza para el poder político, que decidió trasladar la capital a Nagaoka en el 784. Ahora, los ciervos de Nara han robado el protagonismo a los templos. Miles de turistas se acercan cada día para ver a estos bonitos animales en el Nara Park, pero ese no es el único atractivo de la ciudad. Si quieren ver uno de los budas de bronce más grandes, el templo Todaiji es una parada obligada que hacer en Nara. El salón principal (Daibutsuden) es inmenso, tanto que sigue siendo el edificio de madera más grande del mundo desde que se construyó en el 752. La reconstrucción actual data del 1692 y en su interior se puede ver un buda de bronce de 15 metros de altura. Está flanqueado por dos guerreros y acompañado por muchas otras figuras del budismo.